Quiero referirme ahora a un discurso importante de José Antonio. Fue pronunciado en el Teatro Calderón de Valladolid, el 4 de marzo de 1934. Allí el pensador puso el dedo en la llaga de muchas cosas. Habló con meridiana claridad. Por aquella época decir las cosas que dijo exigía una valentía sin límites. Porque resultaba difícil hablar claro, sobre todo cuando acechaba la opresión por todos sitios. Pero había muchos hombres y mujeres que le escucharon, con expectación, esperando el momento de oír lo que tanto ansiaba que dijera. La verdad de muchas cosas. Con limpieza y estilo sencillo. Adequible a todos, para ser comprendido. No era la suya una oratoria facilona, entretegida de disquisiciones conceptuales más o menos al uso; eso nunca lo practicó el pensador porque en su verbo había un mucho de poesía y otro tanto de clarividencia. Porque José Antonio no fue nunca hombre dado a hablar dando rodeos. Iba al grano de la cuestión, haciendo honor a su juvenil talante rebelde y, sobre todo, a su amor por España.29/11/09
Carta segunda. La proclamación
Quiero referirme ahora a un discurso importante de José Antonio. Fue pronunciado en el Teatro Calderón de Valladolid, el 4 de marzo de 1934. Allí el pensador puso el dedo en la llaga de muchas cosas. Habló con meridiana claridad. Por aquella época decir las cosas que dijo exigía una valentía sin límites. Porque resultaba difícil hablar claro, sobre todo cuando acechaba la opresión por todos sitios. Pero había muchos hombres y mujeres que le escucharon, con expectación, esperando el momento de oír lo que tanto ansiaba que dijera. La verdad de muchas cosas. Con limpieza y estilo sencillo. Adequible a todos, para ser comprendido. No era la suya una oratoria facilona, entretegida de disquisiciones conceptuales más o menos al uso; eso nunca lo practicó el pensador porque en su verbo había un mucho de poesía y otro tanto de clarividencia. Porque José Antonio no fue nunca hombre dado a hablar dando rodeos. Iba al grano de la cuestión, haciendo honor a su juvenil talante rebelde y, sobre todo, a su amor por España.10/11/09
Los poetas de la División (II)

03/11/09
Pedro Mourlane Michelena
Escritor guipuzcoano nacido en Irún el 11 de septiembre de 1885. Hizo sus estudios universitarios (Medicina e Historia) en la Universidad de Valladolid. Debido a su rápido renombre como prosista culto y ágil, comienza a colaborar en la prensa, ocupación en la que discurriría toda su vida. Colaboró en gran número de publicaciones tales como «Novedades», «Hermes», «Bidasoa», «La Esfera», «Vida Vasca», «El Pueblo Vasco», etc. En 1918 participó en el I Congreso de Estudios Vascos de Oñate con su disertación Los poetas en lengua vasca o la Poesía Vascongada en el siglo XIX. Antes había publicado su primer libro, "El discurso de las armas y las letras" (1915). En 1921 fue nombrado director de «La Semana» de Bilbao, revista gráfica, y en 1924 pasa a dirigir el vespertino monárquico «La Noche». Allí formó, con el poeta Ramón de Basterra, Ramiro de Maeztu, Jacinto Miquelarena y Rafael Sánchez Mazas; la Escuela Romana del Pirineo. Asiduo contertulio del Lyon D’Or y de la tertulia de Prieto que admira al irundarra, ingresa en el «Liberal» en 1926 pasando a dirigirlo hasta comienzos de abril de 1931. Un año antes había sido designado cronista de la ciudad de Irun. En 1926 es también nombrado archivero bibliotecario de la Diputación de Vizcaya. Al abandonar «El Liberal» marcha a Madrid donde colabora en numerosos periódicos, entre los cuales «El Sol». "Don Pedro", como le llamaba con muchísimo respeto la grey periodística de la época, es testigo de la radicalización de la vida política optando por la vía joseantoniana que tentará a tantos jóvenes de distinta condición en aquel momento. En 1935 tomó parte, junto con otros falangistas, en la redacción de la letra del «Cara al Sol», futuro himno de la Falange. Tras la guerra escribió en «Vértice» y «El Escorial». Dirigió «Arriba». Fue vicepresidente de la Asociación de Prensa de Madrid y miembro del Patronato Menéndez y Pelayo, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y de la Junta General de Cronistas de España; fue Oficial de la Orden del Sol de Perú. Poseía la Cruz distinguida de San Raimundo de Peñaflort, ostentó además, diversas distinciones y condecoraciones tanto en España como en el extranjero. Durante la segunda guerra mundial hizo la crónica de la política internacional en la Revista de Estudios Políticos. Dió numerosas conferencias en varios países .
"La verdadera historia del Club Bilderberg" de Daniel Stulin

La Francmasonería
Las sociedades secretas modernas
29/10/09
Tribuna "José Antonio"

Pero España, ya bajo el gobierno de los validos, no tiene la fuerza de antaño y muestra sus signos de debilidad en una Armada que carece de los medios materiales necesarios para ser eficaz en una lucha por el control de los mares. Dicha carencia tambien se deja sentir en infantería en batallas de cobran miles de vida de soldados. En relación a una de ellas, en concreto a la sangrienta batalla de Rocroi, en la que cae lomá granado de los tercios de Flandes-, cuentan que el joven Luis II de Borbón-Condé, que estaba al frente del ejército francés, al ver el campo lleno de cadáveres, preguntó a un soldado español moribundo que cuántos eran los combatientes españoles, a lo que el soldado responde "Sire: Contad los muertos". Al parecer, la anécdota dada por cierta por muchos historiadores, es más fruto de la imaginación popular que realidad histórica.
Una de las consecuencias de esta guerra es la pédida definitiva de Portugal, corona que Felipe II había recuperado para España. A partir de entonces, Portugal queda bajo la influencia de Inglaterra, influencia funesta para España ya que muchos años más tarde, durante la Guerra de la Sucesión, esta permitirá a los ingleses mantener su flota en puertos lusitanos controlando el Atlántico y mantener su presencia en Gibraltar.La conferencia dio pie a un animado coloquio con los asistentes, que se mostraron muy interesados con el enfoque que Rafael Rodrigo había dado a su disertación. Fue, sin lugar a dudas, una conferencia muy interesante.
26/10/09
Carta primera. 29 de octubre de 1933

Con una dialéctica profunda, aunque sencillamente asequible, marcó la pauta de una serie de puntualizaciones de muy diversa factura; señalando peligros y situándose en la posibilidad de estar ante un riesgo aún mayor, dispuesto a no cejar en su esfuerzo, y multiplicar a cualquier precio cuantos aditamentos fuesen necesarios para lograr unos objetivos, previsoramente estudiados, que llegaran a buen puerto.
Por eso el Fundador de Falange Española señaló en este vibrante discurso madrileño todo un programa de acción. Un análisis concienzudo en donde marcó las premisas fundamentales que debían animar, tanto a él como a los hombres de su generación -a sus seguidores-, en esa tarea de incorporar a España la eseranza cierta de un mañana más alentador.
El político español, cuando hace referencia al Estado Liberal, señala que vino a depararnosla esclavitud económica. Porque a lo obreros, con un cierto y definido trágico sarcasmo, se les decía: "Sois libres de trabajar lo que queráis; nadie puede compeleros a que aceptéis unas u otras condiciones; ahora bien: nosotros somos los ricos, os ofrecemos las condiciones que nos parecen". Y luego, más adelante, se les manifestaba en parecidos términos: "Pero vosotros, ciudadanos pobres, si no aceptáis las condiciones que nosotros os impongamos moriréis de hambre, rodeados de la máxima dignidad liberal ".
23/10/09
Los poetas de la División Azul (I)
Héroes que honrarían a su General Muñoz Grandes, que en una mezcla de coraje e ira le dijo a Von Chappuis: "Mis soldados lucharán hasta la muerte", cuando el general alemán planteó la posibilidad del relevo de las tropas españolas ante su depauperado estado.
Héroes que soportaban temperaturas de hasta - 36º, con una ventisca que limitaba la visibilidad a pocos metros y que hacía gritar desesperadamente las órdenes a los oficiales para que pudieran ser oídas por sus guripas.
Héroes como el falangista Dionisio Acebal, que junto con otros 4 anticarristas fue sorprendido por los partisanos para posteriormente ser torturados, mutilados, los ojos saltados y finalmente colgados de árboles. Héroes como Vicente Gaceo del Pino, amigo personal de José Antonio que murió en Udarnik a la vez que gritaba un ¡Arriba España! a los cuatro vientos. Héroes como Mariano Ferrer, falangista tres veces herido en el combate y que además sufrió la congelación de todos los dedos de ambas manos, por lo que tuvieron que serle amputados. Héroes como Corella, falangista de Valencia, que estableció por su cuenta una breve tregua por ser la mañana de Navidad, y prefirió advertir con un inocuo rafagazo desde su puesto de vigilancia a un "ruski" despistado en busca de leña. Héroes como el camarada Juan Eugenio Blanco, que ante lo desesperado de la situación recomendó trágicamente a los muchachos de su dotación que "murieran de la mejor manera posible".
Héroes que cumplieron de forma conmovedoramente patética la orden de su general de no retirarse, sino resistir "como si estuvieran clavados al terreno". Las hordas comunistas, quizá temerosas de que el valeroso enemigo pudiera erguirse nuevamente, clavaron a muertos y heridos al suelo con picos. Héores al fin, los que en bravo contrataque consiguieron recuperar la posición, y que ante el estremecedor campo de batalla, persiguieron a los rusos en retirada con furia y sin la pretensión de hacer prisioneros.
Héroes todos del Wolchow que hicieron proclamar a Muñoz Grandes. "Duro es el enemigo y más duro en invierno ruso ... pero más duros aún son mis hombres". Su fuerza es nuestro orgullo.
quedaron clavadas en la tierra y en el cielo:
besaron recuerdos de España y mujeres
e hicieron cruces de mártir en cristal de hielo.
-"Retroceder, no es posible: -les dijo el general;
ahí tenéis que quedar como clavados".
-"General, tú lo mandas: ¡los leones moriremos!
la muerte es un servicio de soldados".
Y quedaron los cuerpos en la fría madrugada ¡Wolchow! Cementerio español hecho a la Hazaña,
con la Orden grabada en los ojos abiertos
lo ordenó el General y lo han cumplido:
ni un sólo león faltó a la cita de los "Héroes Muertos".
cuando vuelvas a llorar en primavera,
di al viejo Tolstoi y a Rusia entera,
que aquí mismo lloró Muñoz el Grande,general de España.
¡Angel Azul! Besa los ojos de los Héroes Bellos
haz que la luz eterna de todos los luceros que encendió el profeta
brille eternamente sobre el río Wolchow y sobre "Ellos".
22/10/09
No al Aborto. Abajo el Sistema

14/10/09
Cartas a la Juventud sobre José Antonio

P R O L O G O
Me he permitido en esta serie de cartas no ajustarme a meros datos biográficos, ni tan siquiera anecdóticos. Pretendo ir más allá, para encararme con el pensamiento de un hombre que dió la vida por España. No voy a dejarme llevar por hechos nostálgicos, ni tan siquiera evocadores; sólo trato de presentar a un José Antonio combativo, cuyo ímpetu juvenil en muchos corazones de hombres de su generación. Este epistolario, que me ha llevado muchos meses de trabajo, de contemplación de los escritos y discursos de José Antonio; del análisis y reflexión sobre aquellas parcelas que, a mi humilde criterio, son todavía válidos bastiones de lección y ejemplo. No pretendo sentar las bases de una tesis romántica, acaudalada con palabras presas de un encendido sentido de la nostalgia. Porque soy un hombre que no conoció la guerra, ni tampoco la época gloriosa de un José Antonio valiente y luchador. Soy muy posterior a todo eso, pero he comprendido que merecía la pena sentarse en la máquina y reflejar todo lo que buenamente puede dirigirse a nuestra juventud. Antes, las evocaciones se oían o escuchaban de hombres muy curtidos de grandes experiencias vitales, asomados quizás a la nostalgia de un pasado. Hoy podemos hablar entre nosotros. Entre los jóvenes de España que "todavía" quieren conocer a José Antonio.
12/10/09
Origen del nombre, concepto y fiesta de la Hispanidad
por Monseñor Zacarías de Vizcarra09/10/09
Sevilla, de Corte a checa y ¡¡ viva la Pepa !!
IU prohíbe un acto literario de Agustín de Foxá "por falangista"ALBERTO GARCÍA REYES. SEVILLA (ABC)
Miércoles, 07-10-09
01/10/09
"Genio y figura de España" de Ignacio B. Anzoátegui

Nació en La Plata el 25 de julio de 1905, y murió en la ciudad de Buenos Aires el 2 de abril de 1978. Estudió en el Colegio San José de La Plata y, luego, en el Colegio de La Salle de Buenos Aires, donde egresó como bachiller en 1920. Abogado, a los 22 años será Doctor en Jurisprudencia.
Ya desde 1926 se vinculó con los Cursos de Cultura Católica, de los que fue alumno. Sus críticas artísticas fueron publicadas en la Circular Informativa y Bibliográfica de los Cursos. Fue uno de los primeros colaboradores de “Criterio”, comenzando con las críticas cinematográficas, donde fue descripto como “uno de los pocos escritores argentinos capaces de llegar a adquirir intimidad comprensiva del séptimo arte” (“La Gaceta” de Madrid).
También publicó desde la segunda mitad de la década de 1920 en los más diversos medios, La Nación, La Nueva República, El Hogar, PBT, Caras y Caretas, Número, Baluarte, La Fronda, Crisol, Sol y Luna, Presencia, Nuestro Tiempo, Azul y Blanco, La Prensa, Clarín, Cabildo, Mikael, etc. Entre los medios del exterior pueden citarse, La Gaceta (Madrid), Il Frontezpisio (Florencia), Imperio (Roma), etc.
Fue docente secundario y profesor universitario. Fue subdirector del Instituto de Derecho Comparado Latino y Americano y auxiliar principal del Consejo Nacional de Educación entre 1930 y 1937. En 1931 fue Secretario del Ministro de Gobierno, Dr. Tomás D. Casares, de la Intervención Federal a la Provincia de Corrientes, a cargo del Dr. Atilio dell’ Oro Maini. En 1932 publicó su primer libro: “Romances y Jitanjáforas” ilustrado por Héctor Basaldúa. En 1934 recibió el Primer Premio de Prosa del Concurso Literario Municipal 1933 por su obra “Georgina Arnhem y yo”, con excelentes críticas en los principales medios. En 1938 se le otorgó el Tercer Premio de la Comisión Nacional de Cultura por sus “Tres ensayos españoles”, serie de polémicas conferencias dadas en los Amigos del Arte. En julio de 1944 fue designado Secretario de Cultura, cargo que desempeñó hasta abril de 1945, y a cuyas tareas asociará a Leopoldo Marechal y a Francisco Luis Bernárdez.
Escritor original y fecundo, descolló en todas las formas literarias que cultivó, destacándose siempre por su ingenio, unido a un manejo exquisito del idioma. Estaba casado con Josefina Padilla con quien tuvo 11 hijos. La Biografía está tomada de la web de la Editorial:
