29/11/09

Carta segunda. La proclamación

Quiero referirme ahora a un discurso importante de José Antonio. Fue pronunciado en el Teatro Calderón de Valladolid, el 4 de marzo de 1934. Allí el pensador puso el dedo en la llaga de muchas cosas. Habló con meridiana claridad. Por aquella época decir las cosas que dijo exigía una valentía sin límites. Porque resultaba difícil hablar claro, sobre todo cuando acechaba la opresión por todos sitios. Pero había muchos hombres y mujeres que le escucharon, con expectación, esperando el momento de oír lo que tanto ansiaba que dijera. La verdad de muchas cosas. Con limpieza y estilo sencillo. Adequible a todos, para ser comprendido. No era la suya una oratoria facilona, entretegida de disquisiciones conceptuales más o menos al uso; eso nunca lo practicó el pensador porque en su verbo había un mucho de poesía y otro tanto de clarividencia. Porque José Antonio no fue nunca hombre dado a hablar dando rodeos. Iba al grano de la cuestión, haciendo honor a su juvenil talante rebelde y, sobre todo, a su amor por España.

Pues bien, allí, en esa quintaesenciada tierra vallisoletana, hizo la proclamación de la Falange. Y en momento tan trascendentalmente oportuno planteó muchos temas, hizo grandes sugerencias y, paralelamente, trazó las líneas maestras de su pensamiento político.

Y entre esas muchas cosas dijo: "El separatismo local es signo de decadencia, que surge cabalmente cuando se olvida que una Patria no es aquello inmediato, físico, que podemos percibir hasta en el estado más primitivo de espontaneidad. Que una Patria no es el sabor del agua de esta fuente, no es el color de la tierra de estos sotos: que una Patria es una misión de historia, una misión en lo universal. La vida de todos los pueblos es una lucha trágica entre lo espontáneo y lo histórico. Los pueblos en estado primitivo saben percibir casi vegetalmente las características terrenas, sino la misión que en lo universal los diferencia de los demás pueblos". Creo que es una frase para reflexionar.

¿Qué opinaba el pensador de los partidos políticos? A la altura de 1934 afirmó tajantemente: "Los partidos políticos nacen el día en que se pierde el sentido de que existe sobre los hombres una verdad, bajo cuyo signo los pueblos y los hombres cumplen su misión en la vida. Estos pueblos y estos hombres, antes de nacer los partidos políticos, sabían que sobre su cabeza estaba la eterna verdad, y en antítesis con la eterna verdad, la absoluta mentira. Pero llega un momento en que se les dice a los hombres que ni la mentira ni la verdad son categorías absolutas, que todo puede discutirse, que todo puede resolverse por los votos, y entonces se puede decidir a votos si la Patria debe seguir unida o debe suicidarse, y hasta si existe o no existe Dios". Evidentemente el pensador hacía un reflejo claro de la época en que vivió, por lo que su postura era totalmente contraria al esquema partidista de su época.

Hay, sin embargo, en su amplio discurso, otros muchos aspectos de interés. Quiero recogeros algunas frases, con ánimo de que os incite a la reflexión y al análisis. No se trata aquí de teledirigir opiniones, todo al contrario, sino el plantear cuestiones para que luego, vosotros, saquéis las conclusiones que creáis necesarias. José Antonio habló, también, en Valladolid del socialismo y sin aspavientos ni rodeos, hizo la siguinete sugestiva afirmación: "El socialismo dejó de ser un movimiento de redención de los hombres y pasó a ser, como os digo, una doctrina implacable, quiso llegar en la injusticia, como represalia, a donde había llegado la injusticia burguesa en su organización. Pero además, estableció que la lucha de clases no cesaría nunca, y además, afirmó que la Historia ha de interpretarse materialistamente; es decir, que para explicar la Historia no cuentan sino los fenómenos económicos". Por eso el pensador señala de seguido: "Así, cuando el marxismo culmina en una organización como la rusa, se les dice a los niños, desde las escuelas, que la Religión es el opio del pueblo; que la Patria es una palabra inventada para oprimir, y que hasta el pudor y el amor de los padres a los hijos son prejuicios burgueses que hay que desterrar a todo trance".

¿Os sirve esto para la meditación y el análisis? Sólo es cuestión de proponéroslo. Hay cosas sagradas, que deben respetarse. Contiene el discurso joseantoniano un encendido amor a España, sobre todo cuando dice: "Lo que queremos es devolver a España un optimismo, una fe en sí misma, una línea clara y enérgica de vida común".

10/11/09

Los poetas de la División (II)


Hoy quiero recordar el poema "Aquel camarada" que el soldado de Transmisiones, Jose María Suasi dedicaba a los caídos de la Falange y que apareció publicado con fecha 16 de marzo de 1942 en el nº 19 de la Hoja de Campaña, en cuya portada se anunciaba la concesión de la Cruz de Hierro a Muñoz Grandes, por lo que aprovecho para realizar una pequeña semblanza del que fue el primero de los dos generales que tuvo la División Azul al mando, y que por su valor, decisión y tenacidad se le considera también, el primero de los soldados que lucharon en el Frente Ruso.

Agustín Muñoz Grandes nace en 1896 en el populoso barrio madrileño de Carabanchel. Su infancia, en una España en plena decadencia tras la pérdida de Cuba y Filipinas, le descubre una temprana vocación militar, por lo que ingresa en la Academia de Infantería de Toledo, obteniendo su despacho en 1913. Con tan sólo 19 años se alista voluntario para África, obteniendo rápidos ascensos por méritos de guerra. Nombrado Primer jefe de Fuerzas Regulares, y posteriormente, Jefe de los Guardias de Asalto, tiene que dejar este puesto tras la victoria del Frente Popular en 1936.

Con el estallido de la guerra se libra de ser asesinado en Madrid, siendo salvado por sus antiguos guardias de asalto y por la intervención del General Rojo. Encarcelado, consigue huir y llegar hasta zona Nacional. Durante la guerra combate al frente de un cuerpo de ejército de la Guardia Civil, y al finalizar la contienda ocupa brevemente el cargo de Ministro Secretario General del Movimiento y el mando de las milicias de Falange, donde según su ideario revolucionario en lo social, dictará una serie de normas encaminadas a eliminar la corrupción, conseguir un reparto más equitativo de los escasos suministros de alimentos y mayor protección para los trabajadores. Desde su puesto de Gobernador Militar del Campo de Gibraltar, rehusa por dos veces el mando de la recién creada División Azul por su enemistad personal y política con Serrano Suñer, al que considera "carente de espíritu genuinamente nacionalsindicalista", pero finalmente acepta por la presión del propio General Franco.

Ya como jefe de la División Azul, y siempre que el protocolo castrense se lo permitía, no lucía condecoración alguna -pese a poseerlas en gran número- sólo el Yugo y las Flechas de la Falange prendidos en su guerrera de la que asomaba el cuello de su camisa azul, incumpliendo él mismo las rígidas ordenanzas alemanas, como muchos de sus soldados. Unos soldados a los que, por otra parte, siempre estaba presto a escuchar con un talante muy abierto y a disposición del último guripa. Enemigo de la tradición aristocrática militar por la que un Oficial no se mezcla nunca con la tropa, su semblante triste y preocupado, tornaba a una sonrisa de un buen humor contagioso cuando en ocasiones comía el rancho con la soldadesca en franca camaradería, hablando con ellos de sus familias, sus tierras de procedencia, sus costumbres, ...

El acerado general mandaba a sus tropas con mano férrea, como a sí mismo, sacando lo mejor de cada uno de sus guripas de los que se sentía enormemente orgulloso: "con soldados como vosotros uno puede ir a cualquier parte". Hombre que no toleraba la cobardía, en algún golpe de mano iba al frente de sus hombres y cada orden que daba se obedecía ciegamente. Se decía que los soldados lo adoraban, los oficiales jóvenes le veneraban y los jefes le temían. De profunda fe católica, se negaba a aceptar los matrimonios que algunos divisionarios habían contraído con las "panienkas" rusas bajo el rito ortodoxo y con las que pretendían regresar a España cunado les llegaba la repatriación. Una repatriación que en su caso se produjo en diciembre del 42, siendo relevado por el general Infantes. Ya en España, ascendido al empleo de Teniente General y con la concesión de la Palma de Plata -la primera que se otorgaba desde la muerte de José Antonio- pretendía contar con la juventud y los elementos incorruptos de la Falange para luchar contra los que él consideraba intrigantes que habían embotado el impulso revolucionario del Movimiento, o contra los partidarios de la restauración de la Monarquía, ya que veía en don Juan "el hijo de una mujer inglesa que se ha criado en Inglaterra, el país que es el peor enemigo de España". Con su nombramiento el 3 de marzo de 1943 como Jefe de la Casa Militar del Generalísimo, se apaga la influencia del general Muñoz Grandes que siempre creyó y luchó por una España nueva y justa.

"AQUEL CAMARADA"

Aún me parece verlo ...
su recuerdo constante
llena mi pensamiento
y le veo delante
o allá en el firmamento.

Su cara de niño,
su cuerpo ya hecho,
su eterna sonrisa
que se quedó helada
bajo el puro armiño ...

Nieve, paz, la nada.
Al salir la aurora
que nació aquel día,
cuando nuestra vida
comienza a vivir,
sólo entre mis brazos
aquel camarada
dejó de existir.

Preguntáis: ¿Quién era?
¿Cómo se llamaba?
No sé responder,
sólo sé la idea
que en él encerraba,
porque en su insondable
postrera mirada
me lo dijo él.
Se la vi brillante
como aquel lucero
hacia el cuál subió;
era un falangista
y aún responde al eco
al ¡¡Arriba España!!
que al morir me dió.

Miré poco a poco;
un no sé que extraño
me obligó a rezar;
miré aquellos ojos
que un momento antes
en seminconsciencia
debí de cerrar.

Luego al enterrarle,
cuando ya para siempre
sus ojos serenos
no volvería a ver,
el yugo y las flechas
que mi novia hiciera
en su pecho de héroe
deposité.

03/11/09

Pedro Mourlane Michelena

Escritor guipuzcoano nacido en Irún el 11 de septiembre de 1885. Hizo sus estudios universitarios (Medicina e Historia) en la Universidad de Valladolid. Debido a su rápido renombre como prosista culto y ágil, comienza a colaborar en la prensa, ocupación en la que discurriría toda su vida. Colaboró en gran número de publicaciones tales como «Novedades», «Hermes», «Bidasoa», «La Esfera», «Vida Vasca», «El Pueblo Vasco», etc. En 1918 participó en el I Congreso de Estudios Vascos de Oñate con su disertación Los poetas en lengua vasca o la Poesía Vascongada en el siglo XIX. Antes había publicado su primer libro, "El discurso de las armas y las letras" (1915). En 1921 fue nombrado director de «La Semana» de Bilbao, revista gráfica, y en 1924 pasa a dirigir el vespertino monárquico «La Noche». Allí formó, con el poeta Ramón de Basterra, Ramiro de Maeztu, Jacinto Miquelarena y Rafael Sánchez Mazas; la Escuela Romana del Pirineo. Asiduo contertulio del Lyon D’Or y de la tertulia de Prieto que admira al irundarra, ingresa en el «Liberal» en 1926 pasando a dirigirlo hasta comienzos de abril de 1931. Un año antes había sido designado cronista de la ciudad de Irun. En 1926 es también nombrado archivero bibliotecario de la Diputación de Vizcaya. Al abandonar «El Liberal» marcha a Madrid donde colabora en numerosos periódicos, entre los cuales «El Sol».

"Don Pedro", como le llamaba con muchísimo respeto la grey periodística de la época, es testigo de la radicalización de la vida política optando por la vía joseantoniana que tentará a tantos jóvenes de distinta condición en aquel momento. En 1935 tomó parte, junto con otros falangistas, en la redacción de la letra del «Cara al Sol», futuro himno de la Falange. Tras la guerra escribió en «Vértice» y «El Escorial». Dirigió «Arriba». Fue vicepresidente de la Asociación de Prensa de Madrid y miembro del Patronato Menéndez y Pelayo, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y de la Junta General de Cronistas de España; fue Oficial de la Orden del Sol de Perú. Poseía la Cruz distinguida de San Raimundo de Peñaflort, ostentó además, diversas distinciones y condecoraciones tanto en España como en el extranjero. Durante la segunda guerra mundial hizo la crónica de la política internacional en la Revista de Estudios Políticos. Dió numerosas conferencias en varios países .

Murió el 25 de noviembre de 1955 sobre las seis de la tarde, a consecuencia de una hemorragia cerebral. Meses después apareció su póstumo "El arte de repensar los lugares comunes", subtitulado como: "Alegre versión del tópico y el contratópico de Prensa". Se le considera, además de una de las figuras de relumbrón de la literatura de postguerra. Conocedor de los más importantes idiomas modernos, queridísimo y admirado en todos los centros intelectuales de Madrid; estilista singular y comentarista cotidiano de la actualidad; murió, como vivió toda su vida, pobre. En esto y en el culto a la caballerosidad puso una noble altivez.

"La verdadera historia del Club Bilderberg" de Daniel Stulin


Estudiar a la conspiración es sumamente complicado, especialmente por el laberinto de entramados, secretos y misterios que va unido intrínsecamente al tema; existen clases, individuos y grupos que tienen como objetivo no ya INFLUIR en la vida política, económica, y social sino EJECUTAR su propio plan de perdición, destrucción y aniquilación, para que el Mal someta al Bien sobre toda la faz de la tierra. La manera en que la conspiración teje su invisible maraña es pertinaz y refinada, y no existe organismo con altas responsabilidades que no esté infectado por este virus. Podemos afirmar que hoy día se está librando una de las grandes batallas de la Humanidad, dentro de esa guerra total que el Mal declara al Bien. Diversos autores han escrito sobre oscuros complots para imponer un Nuevo Orden Mundial, cuando se llega a lo más profundo se hace evidente que hay poderes por encima de los Estados, las decisiones, medidas, sentencias, … son tomadas por una minoría. La OLIGARQUÍA ¿ Cuántas oligarquías existen? Parece ser que se construyen en forma piramidal. El elemento conspirativo también resulta esencial para la interpretación de la historia. El propósito último de estas sociedades secretas es hacer realidad un gobierno mundial con el control centralizado correspondiente y la pérdida de soberanía nacional. Samuel Berger, asesor de seguridad nacional de Clinton y asistente habitual a los encuentros del Club Bilderberg reveló: "La globalización no es una opción. Es un hecho real y en aumento. Una transformación cuyo advenimiento es inexorable, con o sin nuestra aprobación". Las sociedades secretas modernas están al mando de las corporaciones internacionales que dominan la mayor parte de la vida moderna mediante su poder sobre los negocios y los gobiernos.

La Francmasonería


El hilo conductor entre organizaciones ocultas antiguas y sociedades secretas modernas ha sido la francmasonería, que existe desde mucho antes de que ciertas logias se "iluminaran". Durante la Baja Edad Media, cuando cualquier culto al demonio, opuesto a la sagrada Iglesia Católica era clandestino, los únicos grupos organizados con capacidad para moverse libremente por toda Europa eran los gremios de canteros, que tenían lugares de encuentro o "logias" en todas las ciudades importantes. La francmasonería es la sociedad secreta más grande del mundo y se extendió ampliamente con el avance del Imperio británico en el siglo XIX. Estos grupos de masones son vehículos ideales para encubrir la difusión de enseñanzas anticlericales. El más famoso de los símbolos masones, la letra G dentro de una escuadra y un compás, significa geometría, la G mayúscula podría significar gnosticismo. Hoy se estima que hay seis millones de francmasones en activo en todo el mundo con un total de cien mil logias.

La francmasonería se agrupa en tres logias básicas: la Logia Azul, el primer paso que está, a su vez dividido en tres estadios o grados; el Rito de York, que se compone de diez grados más y el Rito Escocés con sus 32 grados de iniciación en total. El grado 33, al que sólo se accede por invitación, representa la cabeza humana sobre las 33 vértebras de la espalda. Éste es el grado más alto que se conoce públicamente. Sólo aquellos iniciados que progresan más allá del grado 33 son educados en los verdaderos secretos y objetivos. A lo largo de la historia se mantiene una postura constante por las órdenes masónicas ante los acontecimientos mundiales desde la Revolución Francesa hasta nuestros días. Y es que si bien la masonería nació anteriormente a "El Contrato Social" de Juan Jacobo Rousseau, coincidió con el nacimiento del Estado Liberal, fiel servidor de este hombre nefasto, el auge de las ideas que sustituían la realeza de Cristo por el endiosamiento de soberanías, arquitectos, …

Las sospechas de una conjura masónica no se limitan a vagos hechos históricos. Una historia ampliamente silenciada indicaba claramente que al menos una logia francmasona estaba conspirado para derrocar al gobierno italiano. La Propaganda Masónica Due, más conocida como la Logia P2, se fundó en Italia en 1877 para la francmasonería italiana de fuera de Roma. Gelli, masón desde 1963, se hizo con el poder de la P2 hacia 1966 e incrementó el número de miembros de catorce a casi un millar. Gelli creó lo que un dictamen de la corte italiana llamó una "estructrura secreta con la increíble capacidad de controlar las instituciones estatales hasta el punto de haber llegado a convertirse prácticamente en un Estado dentro del Estado". En 1981, las autoridades italianas descubrieron el complot de la P2. En un registro de la casa de Gelli hallaron una lista de conspiradores masónicos que incluía a tres ministros del gabinete, cuarenta miembros del Parlamento, cuarenta y tres generales, ocho almirantes, jefes de los servicios de seguridad, jefes de policía, industriales, financieros, artistas, veinticuatro periodistas y cientos de diplomáticos y otros civiles.
Diversos investigadores han afirmado que la mayor fuerza detrás de la Logia P2 era la altamente secreta Gran Logia Alpina francmasona de Suiza. El ex primer ministro británico y miembro del Club Bilderberg, Harold Wilson, llamaba a los miembros masones "los gnomos de Zurich", y aseguraba que tenían más poder que ningún gobierno. La P2 estaba implicada en diversos actos de terrorismo, como el atentado con bomba en 1980 en la estación de tren de Bolonia, que mató a ochenta y cinco personas; y posiblemente el atentado con bomba en el vuelo 103 de la Pan Am de diciembre de 1988, en el que volaba un grupo de la CIA que regresaba a Washington para informar sobre el tráfico de drogas y armas de la CIA en Oriente Medio financiado a través de miembros de la P2. Existen paralelismos entre la Logia P2 y su plan de conspiración en el que participaban numerosos miembros del propio Estado y el gobierno golpista de la II República española, cuya única intención era hacer de España un Estado satélite de otros estados. Políticos tan reconocidos como Azaña, Casares Quiroga, Fernando de los Ríos y su Institución Libre de Enseñanza, Martínez Barrio, Lerroux, Portela Valladares, formaron parte de una u otra forma de Logias masónicas, algunos de ellos desempeñaron títulos como los de Gran Comendador o Gran Maestro a la par que eran nombrados ministros.

Anteriores en el tiempo se iniciaron en la conspiración Andrés Nin, fundador del POUM, que fue venerable Maestro de la Logia de Justicia, único bastión nacionalista antes de 1.931; y Rafael Vidiella, fundador del PSUC. El segundo núcleo conspirador lo constituyó la Logia "Themis", instalada también en Barcelona, auspiciada por el Gran Oriente Español. Muchos de sus componentes lo eran también de "Estat Catalá". La historia del catalanismo está rodeada de dirigentes masónicos, Companys, Maciá y muchos más. Catalanismo que no dudó para alzarse frente al gobierno republicano de izquierdas y derechas, que se levantó en armas junto al socialismo en Asturias. También militares republicanos como Fermín Galán y García Hernández que protagonizaron el golpe de Jaca meses antes de la proclamación de la República formaron parte de las sociedades secretas que sembraron España de profanaciones, blasfemias, asesinatos, saqueos, violaciones, robos y secuestros, … en definitiva, el caos en medio del cuál nacería por gracia de Dios y por necesidad ante el agónico momento, la Falange como única esperanza salvadora, como excelente ejército fiel, como último reducto de amor a esa España que se acababa , esa España que había sufrido la entrada de Napoleón , la difusión de las ideas liberales que terminaron con las Cortes de Cádiz y la constitución inspirada por elementos masónicos, las desamortizaciones del masón Mendizábal, como masones fueron Espatero y Maroto, Prim, Serrano, O´Donell y Topete, y nos traerían los Calatrava, Castelar, Sagasta y Salmerón, miembros todos ellos de la conspiración anticatólica y antiespañola. Pero la conspiración existe, no es fábula de otros tiempos, vive con nosotros, sabe bien lo que España es capaz de construir, ha ofrecido guerra sin cuartel a la Iglesia y a las Órdenes religiosas, sabe bien donde está la grandeza y por ello, sabe bien donde herir, está bien organizada en sociedades secretas modernas.

Las sociedades secretas modernas

1. Comisión Trilateral. Nace a principios de la década de 1970. Es para los investigadores de la conspiración, el epítome de organizaciones encubiertas que pueden estar guiando la política en direcciones opuestas a las deseadas o que, en general, más convendrían a los hombres. Zbigniew Brzezinski , director del Departamento de Estudios Rusos en la Universidad de Columbia, había estado ideando un plan acerca de las supuestas necesidades entre Europa, América y Asia. Dicho plan para la creación de una comisión de naciones trilaterales fue presentado por primera vez durante un encuentro del secreto Grupo Bilderberg en abril de 1972 . En aquel momento, los financieros de todo el mundo estaban preocupados por la devaluación del dólar que se había producido bajo el mandato de Nixon, por las sobretasas a la importación y por la distención en ciernes con China, que estaba causando que las relaciones con Japón estuvieran deteriorándose. Además, los problemas energéticos iban en aumento, tanto como el incremento de los precios de la OPEP. Con el permiso de los del Bilderberg, la Comisión Trilateral comenzó a organizarse en julio de 1972, un año después se constituye oficialmente. Después de la elección de Reagan de los 59 miembros de su equipo, 28 pertenecían al CFR, 10 al exclusivo Bilderberg y al menos 10 más a la Trilateral; en la actualidad, muchos de los miembros primeros ostentan cargos desde los cuales pueden poner en práctica las recomendaciones políticas de la Comisión que cada nueve meses organiza un encuentro entre las regiones y mantiene sedes en Nueva York, París y Tokio.

2. El CFR, Comisión de Relaciones Exteriores. Inició su andadura con una serie de reuniones que tuvieron lugar durante la primera guerra mundial. El grupo era globalizador, exigía la supresión de "todas las barreras económicas" entre las naciones, igualdad de condiciones comerciales y la creación de una Asociación General de las Naciones. El coronel House que se definía como socialista marxista describía una conspiración con varios objetivos: establecer un banco central, un impuesto escalonado sobre la renta y el control sobre los partidos políticos. Una reunión en el Hotel Majestic de París en mayo de 1919 decidió la constitución del CFR, a partir de un club que banqueros y abogados destacados habían creado en 1918 para guiar a la opinión pública hacia la aceptación de un gobierno único mundial. El número de miembros estaba limitado a 1.600 pero ya alcanza una cifra superior a los 3.300, entre los que se encuentran los líderes más influyentes en el campo de las finanzas, del comercio, de las comunicaciones y del mundo académico.

3. Rockefeller. Era un joven comerciante de artículos de consumo en Cleveland. Rápidamente reconoció el potencial de la industria petrolera allí en ciernes y en 1863, él y algunos socios construyeron una refinería, la Standard Oil Company. Rockefeller eliminó a sus competidores, bien fusionándose con ellos, bien amenazándolos. De no ser posible recortaba los precios hasta obligar a sus rivales a vender. Asimismo consiguió contratos ventajosos en el transporte ferroviario, lo que le garantizó casi el monopolio completo en el transporte del petróleo. La Standard Oil Company prosperó enormemente y en 1880 controlaba la totalidad de la producción de petróleo de los Estados Unidos. Los Rockefeller fundaron varias universidades, estaban además muy interesados en los avances de la eugenesia; en concreto en los programas de selección genética científicamente aplicada para conservar y mejorar características humanas "ideales", que incluía el control de natalidad y demográfico. Al menos, sesenta mil de estos "anormales" fueron esterilizados legalmente. Las investigaciones eugenésicas, bajo nombres más políticamente correctos, continúan hasta el día de hoy. Rockefeller ayudó a crear la United Service Organization (USO) para los soldados durante la segunda guerra mundial. Después de la guerra, fue Rockefeller quien donó suelo en Manhattan para la sede de Naciones Unidas. La perspectiva de un solo mundo de los Rockefeller se mencionaba todavía en el informe anual de 1997. El presidente de la fundación y miembro del CFR, Campbell , escribió que el dinero de los Rockefeller estaba siendo empleado para crear un número de asociaciones de corte transversal en las que figuran socios de entidades bancarias y prestamistas, ONG´s, universidades de investigación, partidos políticos, etc
El Club Bilderberg
La creación de esta altamente secreta organización tuvo lugar a principios de 1950, a partir de unos encuentros informales que se produjeron en 1940 entre miembros de la élite europea. De ahí surgió la idea de mantener encuentros regulares entre destacados hombres de negocios, políticos, banqueros, educadores, propietarios de medios de comunicación y líderes militares de todas partes del mundo; hasta que en mayo de 1954, en un hotel de la localidad holandesa de Oosterbeckl, llamado Bilderberg se constituye oficialmente la sociedad . Según diversas fuentes, a las reuniones asistieron y continuan asistiendo con regularidad enviados de las monarquías de Inglaterra, Suecia, Holanda y como no, esto ya no es un secreto, España. Desde 1991, la presidencia del Club fue asumida por el lord inglés Peter Carrington, secretario general de la OTAN y presidente del CFR. Además de los miembros activos hay que distinguir invitados ocasionales, éstos últimos tienen escasa idea de que existe un grupo formalmente organizado , nada saben acerca de la agenda secreta pero el comité les considera muy útiles en sus planes de globalización y a los que se ayuda a conseguir importantísimos cargos, tenemos ejemplos cercanos como los de Esperanza Aguirre y Jordi Pujol.

Ejemplos más evidentes de reclutamiento útil fueron el de aquel joven gobernador de Arkansas llamado Bill Clinton que fue invitado por el Club a la reunión de 1991 en Alemania. Allí, los Rockefeller le explicaron en qué consistía el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y le dio indicaciones para apoyarlo. Al año siguiente, el gobernador se convirtió en Presidente; Tony Blair, asistió a la reunión del Bilderberg de 1993, asciende a la presidencia del partido en 1994 y a la presidencia nacional tres años más tarde; Romano Prodi, asistió a la reunión del Bilderberg de 1999, ese mismo año es nombrado Presidente de la Unión Europea y hace unas semanas Presidente de Italia; también a Mitterrand se le dio la posibilidad de retornar al Palacio del Elíseo. La tierra hermana de Portugal también uso su táctica de promoción a alto nivel en la reunión de Stressa, producto de ello fue el nombramiento de José Durao Barroso como presidente de la Comisión Europea. El operativo militar más grande del mundo, ahora el Ejército Mundial, la OTAN, también está controlado por el Club, tanto Donald Rumsfeld como el general Sutherland son miembros del Bilderberg. De hecho, la OTAN fue creada por el Instituto Tavistock, que junto con el Instituto Stanford, son dos buenos colaboradores del Club. Como consecuencia, se hace mucho más fácil aplicar el plan mundial en casos como el Golfo, Iraq, Serbia, Bosnia, Siria, Corea del Norte, Afganistán, etc … y conflictos donde el Club está implicado como en las Malvinas, asesinato de Aldo Moro (primer ministro italiano, miembro del Partido Democristiano que se oponía a las reducciones de población planeadas para su país, amenazado por figuras de la política americana de alto rango fue secuestrado y brutalmente tiroteado por las Brigadas Rojas), asesinato de Ali Bhutto ( presidente de Pakistán que quería desarrollar armas nucleares para defenderse de las continuas agresiones israelíes, pagó con su vida cuando el avión en el que viajaba fue golpeado por ondas eléctricas). Fenómeno que tiene sus órganos educadores en los medios de comunicación, pertenecientes al organigrama Bilderberg y entre los que destaca el Grupo PRISA, la NBC, New York Times … la política decidida por el Tavistock parte de la idea de que las masas pueden ser manipuladas; así, difunden noticias influyentes, en muchos casos inventadas, y se silencian otras tantas, que son omitidas.

Estos grupos mediáticos obedecen a los objetivos del Club. UN SOLO GOBIERNO MUNDIAL, designado y no elegido, y UNA ECONOMÍA UNIVERSAL, con una única moneda regulada por el Banco Mundial y la muerte de cuatro mil millones de personas a las que vulgarmente llaman "estómagos inservibles" por medios de guerras, hambre, epidemias y exterminios como el experimento del comunista Pol Pot en Camboya, que fue diseñado por el Club de Roma, filial del Bilderberg. Siendo conocedores de la existencia del entramado, se puede comprender el por qué de la necesidad de una Constitución Europea, a la que los falangistas nos oponemos y nos opusimos con una amplia campaña de propaganda en el momento en el que al pueblo español le correspondía mediante el engaño del Referéndum opinar al respecto. Una Constitución Europea a la que no se ha opuesto ninguno de los principales partidos políticos, una Constitución Europea que fue redactada por masones, con el miembro del Club, Valery Giscart d’Estaing a la cabeza. No se puede negar que vamos a la consolidación del capitalismo salvaje, de una tiranía democrática y de un relativismo moral, que no olvidemos son las tres cabezas del mismo monstruo, el LIBERALISMO. El objetivo final es el control del mundo, en todos los sentidos. Actúan como si fueran Dios. Al respecto, son numerosas las condenas papales que ha recibido la conspiración desde la primera, dictada por Clemente XII en 1738. Benedicto XIV, Pío VII, Gregorio XVI, Pío nuono ( tres encíclicas), León XIII y Pío XII.

29/10/09

Tribuna "José Antonio"



Como estaba previsto, el martes 27 de Octubre, ocupó la Tribuna José Antonio Rafael Rodrigo Fernández, profesor de Historia Moderna y Contemporánea, especializado en temas militares, que disertó sobre "La guerra de los 30 años" (1668-1648), que se desarrollaría durante los reinados de Felipe III y Felipe IV y que hizo visible el declive de la hegemonía española en el mundo. Como es habitual, hizo la presentación Luis López Novelle.A pesar de tratarse de un tema histórico acaecido en el siglo XVII, el conferenciante supo desde el primer momento, captar la atención del público y mantener vivo su interés durante toda la conferencia.
Aunque teóricamente la Guerra de los 30 años se inicia por motivos religiosos, entre los partidarios de la reforma y la contrareforma dentro del Sacro Imperio Germánico, la intervención gradual de las distintas potencias europeas debido a las alianzas, hacen que en esta guerra confluyan interes de todo tipo, incluyendo la lucha por el poder en Europa. El punto de arranque de esta guerra se halla en la conocida como Segunda Defenestración de Praga, cuando los dos representantes del emperador germano Fernando II son arrojados por la ventana de un palacio, por los calvinistas de Bohemia. No contando con fuerzas suficientes para aplacar los distintos focos de revuelta, Fernando II pide ayuda a su sobrino y yerno Felipe III, rey de España.

Pero España, ya bajo el gobierno de los validos, no tiene la fuerza de antaño y muestra sus signos de debilidad en una Armada que carece de los medios materiales necesarios para ser eficaz en una lucha por el control de los mares. Dicha carencia tambien se deja sentir en infantería en batallas de cobran miles de vida de soldados. En relación a una de ellas, en concreto a la sangrienta batalla de Rocroi, en la que cae lomá granado de los tercios de Flandes-, cuentan que el joven Luis II de Borbón-Condé, que estaba al frente del ejército francés, al ver el campo lleno de cadáveres, preguntó a un soldado español moribundo que cuántos eran los combatientes españoles, a lo que el soldado responde "Sire: Contad los muertos". Al parecer, la anécdota dada por cierta por muchos historiadores, es más fruto de la imaginación popular que realidad histórica.

Una de las consecuencias de esta guerra es la pédida definitiva de Portugal, corona que Felipe II había recuperado para España. A partir de entonces, Portugal queda bajo la influencia de Inglaterra, influencia funesta para España ya que muchos años más tarde, durante la Guerra de la Sucesión, esta permitirá a los ingleses mantener su flota en puertos lusitanos controlando el Atlántico y mantener su presencia en Gibraltar.La conferencia dio pie a un animado coloquio con los asistentes, que se mostraron muy interesados con el enfoque que Rafael Rodrigo había dado a su disertación. Fue, sin lugar a dudas, una conferencia muy interesante.

26/10/09

Carta primera. 29 de octubre de 1933


Esta fecha importante corresponde al día en que José Antonio pronunció, en el Teatro de la Comedia de Madrid, su discurso fundacional de la Falange. Puso en él todo el entusiasmo de un hombre de servicio, impaciente por hacer crítica de lo que en esos tiempos difíciles existía en España y saliendo al paso, con su enorme ímpetu juvenil, de todas aquellas cosas, actitudes y derroteros confusos por los que se atravesaba.

Con una dialéctica profunda, aunque sencillamente asequible, marcó la pauta de una serie de puntualizaciones de muy diversa factura; señalando peligros y situándose en la posibilidad de estar ante un riesgo aún mayor, dispuesto a no cejar en su esfuerzo, y multiplicar a cualquier precio cuantos aditamentos fuesen necesarios para lograr unos objetivos, previsoramente estudiados, que llegaran a buen puerto.

Por eso el Fundador de Falange Española señaló en este vibrante discurso madrileño todo un programa de acción. Un análisis concienzudo en donde marcó las premisas fundamentales que debían animar, tanto a él como a los hombres de su generación -a sus seguidores-, en esa tarea de incorporar a España la eseranza cierta de un mañana más alentador.

El político español, cuando hace referencia al Estado Liberal, señala que vino a depararnosla esclavitud económica. Porque a lo obreros, con un cierto y definido trágico sarcasmo, se les decía: "Sois libres de trabajar lo que queráis; nadie puede compeleros a que aceptéis unas u otras condiciones; ahora bien: nosotros somos los ricos, os ofrecemos las condiciones que nos parecen". Y luego, más adelante, se les manifestaba en parecidos términos: "Pero vosotros, ciudadanos pobres, si no aceptáis las condiciones que nosotros os impongamos moriréis de hambre, rodeados de la máxima dignidad liberal ".

Como veréis este es un sarcasmo que le hiela la sangre a cualquiera, o que le crispa los nervios al más pintado. Aquí, si se quiere, ya no se trata de actitudes meramente ideologizantes; es que maldita la hora en que estas cosas se decían. ¿Para quién podía suponer esto un elemento de convencimiento? Pero ¿acaso podía ser esta una opción humana? ¿Ni tan siquiera en su más elemental contextura? Esto suena a miseria. Pura miseria. Y si no, entresaquemos un párrafo del Fundador cuando dice: "que los trabajadores del campo -los campesinos-, que trabajaban de sol a sol -como siempre-, y que se doblaban sobre la tierra, abrasadas las costillas, y que ganaban en todo el año, gracias al libre juego de la economía liberal ... setenta u ochenta jornales de a tres pesetas".

Por eso el pensador manifiesta, en esta otra gran preocupación suya del mundo obrero, que: "Por eso tuvo que nacer, y fue justo su nacimiento (nosotros no recatamos ninguna verdad), el socialismo. Los obreros tuvieron que defenderse contra aquel sistema, que sólo les daba promesas de derechos, pero no se cuidaba de proporcionarles una vida justa".

Creo que muchos jóvenes que no conozcan muy a fondo el pensamiento joseantoniano quedarán un poco sorprendidos por el juicio expresado en la frase anterior. Pero a la par de esta honesta observación, José Antonio, a la altura de su tiempo, señalaba también en este discurso fundacional que "el socialismo, que fue una reacción legítima contra aquella esclavitud liberal, vino a descarriarse ... ".¿En qué se fundamentaba el pensador para hacer esta afirmación? Argüía tres puntos básicos de este supuesto desarrío: por el hecho de marcar una pauta de interpretación materialista de la vida y de la historia; de otro lado, un sentido de represalia y, en último extremo, que era una proclamación del dogma de la lucha de clases. Porque ese socialismo que analizó José Antonio en su época no era sino una expresión en donde se suprime lo espiritual; no ve en la Historia sino un juego de resortes económicos y, entre otras cosas, que la Patria es un mito para explotar a los desgraciados. De ahí que el pensador manifestara que ese socialismo no hablaba nada más que de producción, de organización económica. Y hasta el extremo de decir José Antonio: "Asi es que los obreros tienen que estrujar bien sus almas, para que no quede dentro de ellas la menor gota de espiritualidad".

Otros muy diversos temas planteó el pensador en su vibrante discurso madrileño. Su expresión más firme es que Falange Española no es de derechas ni de izquierdas. Porque en el fondo -dijo José Antonio-, la derecha es la aspiración a mantener una organización económica, aunque sea injusta, y la izquierda es, en el fondo, el deseo de subvertir una organización económica, aunque al subvertirla se arrastren muchas cosas buenas.

Al paso de todas estas consideraciones, el pensamiento joseantoniano mostraba muy diferentes rasgos de análisis de cuestiones palpitantes y actuales. Por eso indicaba el querer que "todos se sientan miembros de una comunidad seria y completa". También, "que no se canten derechos individuales de los que no pueden cumplirse nunca en casa de los famélicos, sino que se dé a todo hombre, a todo miembro de la comunidad política, por el hecho de serlo, la manera de ganarse con su trabajo una vida humana, justa y digna".

Al fijar su referencia en el hecho religioso manifiesta que el espíritu religioso -al que considera clave de los mejores arcos de nuestra Historia- admite que sea respetado y amparado como merece; pero sin que por eso el Estado se inmiscuya en funciones que no le son propias ni comparta funciones que sí le corresponde realizar por sí mismo.

Un párrafo que nos invita a la reflexión de esta síntesis expositiva, es cuando señala que su movimiento político no es una manera de pensar, es una manera de ser. Por eso añade, ya en la última parte de su discurso fundacional: "No debemos proponernos sólo la construcción, la arquitectura política. Tenemos que adoptar, ante la vida entera, en cada uno de nuestros actos, una actitud humana, profunda y completa".

23/10/09

Los poetas de la División Azul (I)

Composición aparecida en el nº 13 de la "Hoja de Campaña" con fecha 4 de febrero de 1942. Con ella, su autor, bajo el seudónimo de Panta Bada, rendía homenaje a los héroes del Wolchow, muertos en la posición Intermedia, en la madrugada del 27 de diciembre de 1941.

Héroes que honrarían a su General Muñoz Grandes, que en una mezcla de coraje e ira le dijo a Von Chappuis: "Mis soldados lucharán hasta la muerte", cuando el general alemán planteó la posibilidad del relevo de las tropas españolas ante su depauperado estado.

Héroes que soportaban temperaturas de hasta - 36º, con una ventisca que limitaba la visibilidad a pocos metros y que hacía gritar desesperadamente las órdenes a los oficiales para que pudieran ser oídas por sus guripas.

Héroes como el falangista Dionisio Acebal, que junto con otros 4 anticarristas fue sorprendido por los partisanos para posteriormente ser torturados, mutilados, los ojos saltados y finalmente colgados de árboles. Héroes como Vicente Gaceo del Pino, amigo personal de José Antonio que murió en Udarnik a la vez que gritaba un ¡Arriba España! a los cuatro vientos. Héroes como Mariano Ferrer, falangista tres veces herido en el combate y que además sufrió la congelación de todos los dedos de ambas manos, por lo que tuvieron que serle amputados. Héroes como Corella, falangista de Valencia, que estableció por su cuenta una breve tregua por ser la mañana de Navidad, y prefirió advertir con un inocuo rafagazo desde su puesto de vigilancia a un "ruski" despistado en busca de leña. Héroes como el camarada Juan Eugenio Blanco, que ante lo desesperado de la situación recomendó trágicamente a los muchachos de su dotación que "murieran de la mejor manera posible".

Héroes que cumplieron de forma conmovedoramente patética la orden de su general de no retirarse, sino resistir "como si estuvieran clavados al terreno". Las hordas comunistas, quizá temerosas de que el valeroso enemigo pudiera erguirse nuevamente, clavaron a muertos y heridos al suelo con picos. Héores al fin, los que en bravo contrataque consiguieron recuperar la posición, y que ante el estremecedor campo de batalla, persiguieron a los rusos en retirada con furia y sin la pretensión de hacer prisioneros.

Héroes todos del Wolchow que hicieron proclamar a Muñoz Grandes. "Duro es el enemigo y más duro en invierno ruso ... pero más duros aún son mis hombres". Su fuerza es nuestro orgullo.
"LOS LEONES CLAVADOS"
Entre canciones rubias de trigo primavera,
quedaron clavadas en la tierra y en el cielo:
besaron recuerdos de España y mujeres
e hicieron cruces de mártir en cristal de hielo.
-"Retroceder, no es posible: -les dijo el general;
ahí tenéis que quedar como clavados".
-"General, tú lo mandas: ¡los leones moriremos!
la muerte es un servicio de soldados".

Y quedaron los cuerpos en la fría madrugada
con la Orden grabada en los ojos abiertos
lo ordenó el General y lo han cumplido:
ni un sólo león faltó a la cita de los "Héroes Muertos".

¡Wolchow! Cementerio español hecho a la Hazaña,
cuando vuelvas a llorar en primavera,
di al viejo Tolstoi y a Rusia entera,
que aquí mismo lloró Muñoz el Grande,general de España.

¡Angel Azul! Besa los ojos de los Héroes Bellos
haz que la luz eterna de todos los luceros que encendió el profeta
brille eternamente sobre el río Wolchow y sobre "Ellos".


22/10/09

No al Aborto. Abajo el Sistema


Han pasado varios días desde la última multitudinaria manifestación a favor de la vida y en contra del aborto y de los que, por qué no decirlo, quieren que el mayor genocidio de la Democracia tenga uso legal. La manifestación ha tenido una participación masiva y ha movilizado a una gran masa social; el motivo lo requiere, como escriben en otro blog, ha sido un día histórico.

El drama del Aborto y el interés de la progresía aldeana e internacional por conseguir que el asesinato de un inocente sea un derecho que otorga NADA MÁS y nada menos que el Estado y la última decisión sobre la vida de una criatura la tenga la madre; no había sido capaz de reunir a tantos, si que en los primeros años de la Dictadura democrática, fueron miles los católicos que se resistieron a los primeros indicios de interrumpir embarazos que querían "legalizar" los gabinetes de Felipe González; después poco a poco, entre la ignoracia de algunos, el egoísmo de muchos y la pasividad de casi todos, las cifras del Aborto han ido paulitanemente aumentando y la réplica y la protesta de la calle ha ido disminuyendo, por una razón muy sencilla. A la progresía le gusta el tema, ellos siempre han sido partidarios de suplantar la jurisdicción del Altísimo (algo muy propio también del maligno) y a partir de la Ley de despenalización de 1985 celebraron el Aborto; el votante de derechas, "SUPUESTAMENTE" convencido de estar en contra del Aborto no ha querido rebelarse contra el partido del MAL (la propia palabra debe repuganrnos) Menor que no sólo mantuvo los supuestos por los que se podía asesinar a una criatura en el vientre de la madre sino que, amplió la despenalización del Aborto con la liberalización de la luctuosamente famosa píldora abortiva, RU-486. Por tanto, en 2004 llegamos a una situación de silencio sobre el Aborto; los que estaban a favor no hablaban porque sabían que se estaban practicando abortos libremente y la mayoría de los que estaban en contra callaban cobardemente porque el PP estaba al frente del Gobierno.

Cifras exactas de abortos durante los mandatos de González y Aznar

Los abortos legales realizados en durante el periodo de Felipe González, desde el 5 de Julio de 1985 (sanción Regia de la despenalización) hasta el 5 de Mayo de 1996 (Toma de posesión de Aznar), fueron 359.624

1985 = 9

1986 = 467

1987 = 17.766

1988 = 26.069

1989 = 30.552

1990 = 37.231

1991 = 41.910

1992 = 44.962

1993 = 45.503

1994 = 47.832

1995 = 49.367

Desde 01/01/1996 hasta 05/05/1996 = 17.956
Los abortos legales realizados en durante el periodo de José María Aznar desde el 6 de Mayo de 1996 (Primer día de gobierno) hasta el 17 de Abril de 2004 (Toma de posesión de Rodriguez) fueron 511.429.

Desde 06/05/1996 hasta 31/12/1996 = 33.046
1997 = 49.578

1998 = 53.847

1999 = 58.399

2000 = 63.756

2001 = 69.857

2002 = 77.125

2003 = 79.788

desde 01/01/2004 hasta 17/04/2004 = 26.033

(Fuente: Subdirección General de Promoción de la Salud y Epidemiología)

Abajo al Sistema

Ahora la izquierda, no sólo ha librado a las jóvenes de entrar a una consulta a por la receta para la píldora sino que quiere regular la Ley, mediante unos plazos, donde al final, abortará quién y dónde quiera. El presidente del Partido Popular, en un intento de ponerle una vela a Dios y 100.000 al Diablo, ha afirmado que desde su partido defienden la vida por que defienden la ley del aborto de 1985, la de Felipe Gonzalez, que contó con la mayor contestación social que ha tenido ningún acto político en España. Recordémosle que esa ley no defiende la vida y que se la ha quitado ya a más de un millón de españoles.

Pero por encima de la disputa entre dos partidos abortistas, que utilizan el Aborto, como todo, como arma política con la que atacar o defenderse porque no creen en la Vida y porque no creen en el milagro de Dios; DEBEMOS ESTAR NOSOTROS, ajenos a disputas de partido, ajenos también a opiniones interesadas y cargadas de pura ideología, ajenos, incluso al propio Sistema; para GRITAR alto y claro, donde se nos oiga, allí donde nuestro deber sea proclamar y defender la Verdad, a pesar de todo; para ACUSAR a este Estado traidor e ilegítimo de ASESINO y al ABORTO de GENOCIDIO y negocio DEMOCRÁTICO. Porque qué Lealtad tiene un Estado que mantiene un régimen contra el Bien común, y qué legitimidad tiene un Estado que está orientado en contra de la Ley Natural, qué Estado noble desea otorgar derechos para matar libremente al Inocente. Rebélate contra el Sistema por Caridad, porque ninguna mayoría, ningún partido político, ninguna clase social, ninguna región, pueden decidir en esto.

14/10/09

Cartas a la Juventud sobre José Antonio


Con el debido respeto y la debida licencia intelectual, con el ánimo de difundir los postulados de la revolución nacional sindicalista que España necesita, iremos publicando (y comentando), a lo largo de las próximas semanas, las trece cartas de las que consta el libro "Cartas a la Juventud sobre José Antonio" escrito por Manuel Martínez Ferrol, editado por Ediciones del Movimiento e impreso por Gráficas EMA de Madrid en 1.975. Para empezar reproduciremos el prólogo escrito por el autor.

P R O L O G O

Aunque no queráis creerlo, resulta un poco difícil lanzarse a esta aventura de esbozar, aunque sólo sea con unos pocos retazos del pensamiento joseantoniano, las líneas esenciales que marcaron la vida y la obra de este español. José Antonio, a la vista de 1975, es todavía un hombre polémico. Un hombre al que se le quiere sacar de su pensamiento, todo aquello que resulta beneficioso y favorable a la coyuntura de nuestros días. Su ideario, aunque algunos lo consideran un tanto desfasado, está ahí, como vigia permanente; porque de él se arrancan y deducen las perspectivas más alentadoras para la España nuestra de cada día.


Me he permitido en esta serie de cartas no ajustarme a meros datos biográficos, ni tan siquiera anecdóticos. Pretendo ir más allá, para encararme con el pensamiento de un hombre que dió la vida por España. No voy a dejarme llevar por hechos nostálgicos, ni tan siquiera evocadores; sólo trato de presentar a un José Antonio combativo, cuyo ímpetu juvenil en muchos corazones de hombres de su generación. Este epistolario, que me ha llevado muchos meses de trabajo, de contemplación de los escritos y discursos de José Antonio; del análisis y reflexión sobre aquellas parcelas que, a mi humilde criterio, son todavía válidos bastiones de lección y ejemplo. No pretendo sentar las bases de una tesis romántica, acaudalada con palabras presas de un encendido sentido de la nostalgia. Porque soy un hombre que no conoció la guerra, ni tampoco la época gloriosa de un José Antonio valiente y luchador. Soy muy posterior a todo eso, pero he comprendido que merecía la pena sentarse en la máquina y reflejar todo lo que buenamente puede dirigirse a nuestra juventud. Antes, las evocaciones se oían o escuchaban de hombres muy curtidos de grandes experiencias vitales, asomados quizás a la nostalgia de un pasado. Hoy podemos hablar entre nosotros. Entre los jóvenes de España que "todavía" quieren conocer a José Antonio.


No quisiera que el intento literario quedara circunscrito a un oportunismo de ocasión. Que la semblanza fuese un trillar más la amplia gama política de un hombre singular. No trato, sin embargo, de descubrir nada nuevo. Solamente intento, meditado y comedido, de entresacar todos aquellos aspectos,- entre otros muchos, que posiblemente queden en cartera-, que aún tienen un talante de vigencia. No de una vigencia "mantenida" en razón de alienantes deseos, sino una vigencia fruto de una contemplación entre objetiva y desapasionada de frases y pensamientos que si bien resumen, con su tono y medida, el perfil de una época, hay en su trasfondo una traslación a nuestro tiempo presente. Ese intento, repito, es como un reto y es el que marca la pauta esencial de este libro. No es un epistolario para reincidir, sino para sugerir todo aquello que pudiera invitar al diálogo y a la reflexión. Sin parar en estaciones de oportunismo o búsqueda de consuelo. Ni tan siquiera de elucubración sobre frases, hechos y pensamientos que, aun careciendo de una unidad cronológica formal, sí, en cambio, se transformen en factores determinantes de cómo un hombre pensó y habló con sentido de comunidad y no de partidismo. Que por encima de todo creyó en la Verdad y la unidad de la Patria; por encima y por debajo de nimias aspiraciones frívolas. Porque José Antonio fue un hombre combativo hasta el final, seguido de hombres resueltos a defender la unidad de la Patria, que era lo que entonces estaba más predispuesto a resquebrajarse.

La contemplación y la reflexión no puede ser una gratuita tarjeta de invitación a vencer el desaliento con meras palabras. Me explico. No puede resultar gratuita una llamada a las tesis formuladas por un hombre que sirvieron de cauce a un ancho panorama de realidades; cuando el desaliento estaba más que afirmado y la ofuscación diversificada en todos los vericuetos posibles de confusión y desánimo. Cuando la España anterior a una conflagración civil se tambaleaba cual barco en alta mar, metido en el centro de una estremecedora tempestad. Mas no quiero hablar de guerra, ni de viejas rencillas. Sino de la esperanza de cada día. No quisiera, tampoco, que las fechas o citas invitaran a la sugerencia del matiz reaccionario o al simple deseo de vivir sobre viejos laureles de tiempos ya pasados. Este hombre pasó a la historia contemporánea de España pagando el mayor precio. Su vida. Y eso es demasiado importante como para quedarse con los brazos cruzados y no manifestar un ineludible deseo de comunicación sobre los distintos estadios de su pensamiento, extraordinariamente viril y luchador. Me alejo de toda comprometedora alusión que pueda suponer el tachar este humilde intento como evocación encendida del pasado ya muerto ...


¿Cómo puede morir algo cuando tiene garantía de vigencia? ¿ Cómo se puede arrinconar en un baúl el bagaje alentador del pensamiento joseantoniano? Muchas incógnitas de estas podrán suscitar que, este autor, está aún arrimado al viejo barco de las evocaciones nostálgicas. Ni hay edad para ello ni tampoco la larga experiencia de un pasado lleno de sufrimientos. No quiero ceñirme a ningún eslabón que me una con el pasado, más o menos inmediato, ni tampoco con el futuro de los que no creen ya en la vigencia de su pensamiento. A esos, posiblemente, esté dirigido, esencialmente, este libro. Un epistolario sencillo y humilde, de la mano y la obra de un hombre que, aún a estas alturas de 1975, puede darnos la clave para remozar nuestros espíritus y para mirar a España con las constantes vitales de una continua lucha por la unidad. Porque unidad es la aspiración histórica por la que más han luchado todos los pueblos. Unidad y valentía para acometer los embates del presente y del futuro, no dando paso ni tregua a aquello que, simulando este u otro contenido, quiere ser elemento de disgregación o prototipo de encuadramiento que atente contra esta elemental misión de nuestro tiempo. La unidad y la superación de los problemas más inmediatos que, por contemporáneos, exigen la capacidad necesaria para una solución claramente apetecible por todos. Todo problema contemporáneo sabe ajustarse a las premisas de una época, pero no por eso se debe olvidar la experiencia del pasado. Cuando, sobre todo, este es un manantial de lecciones y ejemplos que siempre hay que mantener en permanente línea de servicio. Un servicio para todos y una lucha, sin desaliento, para obtener cada día, cada año, cada época, la justicia social para todos. Si esto puede suponer un retroceso en técnicas de orientación y planteamiento; si esto, en definitiva, se trata o menosprecia con abstenciones e indiferencias ... jamás podremos pensar en el futuro alentador de las realidades. Sirva esto como principio a este intento. Porque no es la anticipada expresión de un prejuicio, sino la sencilla alusión de un planteamiento conforme a unos principios éticos, cuya tónica se amolda al deseo de seguir redescubriendo o cotejando en el pensador sus más firmes y permanentes constantes. Con ellos, lo que puede ser evocación deja más tiempo y espacio al realismo crítico y combativo de un hombre, que nació para el mundo de la política, teniendo como norte la denuncia sin tregua de un desolador acontecer español.

12/10/09

Origen del nombre, concepto y fiesta de la Hispanidad

por Monseñor Zacarías de Vizcarra

En varias oportunidades y en diversas revistas he aclarado conceptos inexactos o confusamente expresados que corren por los libros y la Prensa acerca de los orígenes históricos del nombre, concepto y fiesta de la Hispanidad, por atribuírseme a mí equivocadamente la invención material de ese vocablo, al mismo tiempo que se pasan por alto interesantes circunstancias históricas que señalan el punto de arranque del hermoso movimiento que se distingue con dicho nombre.

Fue mi gran amigo D. Ramiro de Maeztu uno de los primeros que me atribuyeron la creación del vocablo «Hispanidad» en su libro Defensa de la Hispanidad, publicado a principios de 1934. El ejemplar que me envió a mi residencia habitual de Buenos Aires lleva esta dedicatoria autógrafa: «Al Rev. P. Zacarías de Vizcarra, creador del vocablo 'Hispanidad' con la admiración y la amistad de Ramiro de Maeztu.» Y en la página 19 de la obra se lee: «La palabra se debe a un sacerdote español y patriota que en la Argentina reside, D. Zacarías de Vizcarra.»
El inolvidable Cardenal Gomá, en su famoso discurso del teatro Colón, de Buenos Aires, se refirió en términos parecidos al origen del vocablo: «Ramiro de Maeztu –dijo– acaba de publicar un libro en 'Defensa de la Hispanidad', palabra que dice haber tomado del gran patriota Sr. Vizcarra y que ha merecido el 'placet' del académico D. Julio Casares.» (Juan Gil Prieto, O. S. A., «La Sección Española del XXIII Congreso Eucarístico Internacional», Buenos Aires, 1934, pág. 425.)

En el número de febrero de 1936, la revista madrileña «Hispanidad» repetía la misma idea: «Mucho y bueno sabe D. Ramiro de Maeztu –escribía– de la fecunda labor que en la Argentina ha realizado y sigue realizando el autor de la palabra 'Hispanidad'.» Con frase más precavida, por recordar quizá alguna de mis aclaraciones anteriores, escribía así en su obra Ideas para una filosofía de la historia de España el docto catedrático D. Manuel García Morente: «¿Cómo designaremos eso que vamos a intentar definir y simbolizar?... Existe una palabra –lanzada desde hace poco a la circulación por monseñor Zacarías de Vizcarra– que, a mi parecer, designa con superlativa propiedad eso precisamente que la filosofía de la historia de España aspira a definir. La palabra aludida es 'Hispanidad'. Nuestro problema puede exactamente expresarse en los términos siguientes: ¿qué es la hispanidad?» (Signo, 23 enero de 1943).

Veremos en estas líneas cómo es más aceptable la frase del Dr. García Morente que las demás antes citadas, aunque quizá en alguna de ellas se habrá tomado «crear» en el sentido lato de «lanzar a la circulación», que admite explicación satisfactoria.

Antigüedad del vocablo material «Hispanidad»
Basta hojear los viejos diccionarios castellanos para encontrar en ellos esta palabra, aunque con diversa significación de la que ha recibido actualmente y con la esquela mortuoria de «anticuada». Así, por ejemplo, la quinta edición del Diccionario de la Academia, publicada en 1817, dice así: «Hispanidad, s. f., ant. Lo mismo que Hispanismo.» Y a continuación define así esta otra palabra: «Hispanismo, s. m. Modo de hablar peculiar de la lengua española, que se aparta de las reglas comunes de la Gramática. Idiotismus hispanicus.»

Tan antigua es esta palabra en su sonido material, que la encontramos en el Tractado de Ortographia y accentos del bachiller Alexo Vanegas, impreso en Toledo, sin paginación, el año 1531 y conservado como preciosidad bibliográfica en la Biblioteca de la Real Academia de la Lengua. «De los oradores –dice Vanegas– M. Tull. y Quinti. son caudillos de la elocuencia, aunque no les faltó un Pollio que hallase hispanidad en Quintiliano», &c. (segunda parte, cap. V).

Más aún: es probable que los romanos del siglo primero después de Cristo empleasen la palabra «hispanitas» (hispanidad) para designar los giros hispánicos del latín de Quintiliano, en el mismo sentido que el propio Quintiliano usa la palabra «patavinitas» (paduanidad) al hablar del latín, de Tito Livio. «Pollio –dice– deprehendit in Livio patavinitatem», es decir: «Polión encontró patavinidad (paduanidad) en Livio.» (De Institutione Oratoria, libro I, cap. V). Pero date o no date del siglo primero la materialidad de la palabra «Hispanidad» lo cierto es que no tenía la significación que luego se le ha dado, y era además inusitada hasta en su acepción gramatical.

¿Cuándo y por qué se desenterró esta [13] la palabra y se le infundió vida nueva, para encarnar dos conceptos modernísimos? Esto es lo que tratan de aclarar las presentes líneas.

Orígenes del «Día de la Raza»

El poeta y periodista argentino Ernesto Mario Barreda, en un largo artículo publicado en La Nación de Buenos Aires el 12 de octubre de 1935, narra sus visitas al puerta de Palos y al convento de La Rábida en 1908, la entrega que hizo de un álbum que la Sociedad Colombina dedicó al presidente de la nación argentina, la fundación de la Casa Argentina de Palos, llevada a cabo por el cónsul de aquella república en Málaga, el entusiasta hispanófilo D. Enrique Martínez Ituño, y la celebrada el día 12 de octubre de 1915 por primera vez con el nombre de Día de la Raza en dicha Casa Argentina.

El documento impreso que cita está encabezado así: «Casa Argentina. –Calle de las Naciones de Indias Occidentales. –Carretera de Palos a La Rábida. –Club Palósfilo. –Hijas de Isabel. –Día de la Raza, 12 de octubre de 1915.» Luego se copian unos versos del mismo poeta Barreda alusivos a las carabelas de Colón y se exponen las razones de la nueva festividad, epilogadas con este apóstrofe a España: «Reunidos en la Casa Argentina los Palósfilos y las Hijas de Isabel en este Día de la Raza, hacemos votos para que con tus hijas las Repúblicas del Nuevo Mundo formes una inteligencia cordial. Y un abrazo fraterno sea el lazo de unión de los defensores de la Ciencia, el Derecho y la Paz.»

Esta iniciativa encontró eco en América, y sobre todo en Buenos Aires, aunque no todos los que allí aplaudíamos la sustancia de la fiesta estábamos de acuerdo con el nombre con que se la designaba.

Con fecha 4 de octubre de 1917, el Gobierno de la nación argentina, con la firma del presidente y de todos los ministros, declaró fiesta nacional el 12 de octubre, dando estado oficial a la afortunada iniciativa particular nacida dos años antes en una Casa Argentina. Aunque en el texto del famoso y magnífico Decreto del Gobierno nacional no se habla de Día de la Raza ni se menciona siquiera la palabra «raza», sin embargo, la mayor parte de la Prensa se sirvió de aquella denominación, y se tituló «Himno a la Raza» el que compuso para el 12 de octubre del mismo año el patriota español don Félix Ortiz y San Pelayo, y fue cantado solemnemente en el teatro Colón por cinco masas corales reunidas.

Por las razones que luego indicaré no me satisfacía el nombre de Día de la Raza, que iba adquiriendo cada vez mayor difusión. Era necesario encontrar otro nombre que pudiera reemplazarlo con ventaja. Y no hallé otro mejor que el de «Hispanidad», prescindiendo de su anticuada significación gramatical y remozándola con dos acepciones nuevas, que describía yo así en una revista de Buenos Aires que no tengo a mano ahora en Madrid, pero que encuentro citada en la mencionada revista Hispanidad de Madrid, en el número de 1 de febrero de 1936: «Estoy convencido –decía en ella– de que no existe palabra que pueda sustituir a 'Hispanidad'... para denominar con un solo vocablo a todos los pueblos de origen hispano y a las cualidades que los distinguen de los demás. Encuentro perfecta analogía entre la palabra 'Hispanidad' y otras dos voces que usamos corrientemente: 'Humanidad' y 'Cristiandad'. Llamamos 'Humanidad' al conjunto de todos los hombres, y 'humanidad' (con minúscula) a la suma de las cualidades propias del hombre. Así decimos, por ejemplo, que toda la Humanidad mira con horror a los que obran sin humanidad. Asimismo llamamos 'Cristiandad' al conjunto de todos los pueblos cristianos y damos también el nombre de 'cristiandad' (con minúscula) a la suma de las cualidades que debe reunir un cristiano. Esto supuesto, nada más fácil que definir las dos acepciones análogas de la palabra 'Hispanidad': significa, en primer, lugar, el conjunto de todos los pueblos de cultura y origen hispánico diseminados por Europa, América, África y Oceanía; expresa, en segundo lugar, el conjunto de cualidades que distinguen del resto de las naciones del mundo a los pueblos de estirpe y cultura hispánica.»

Estas dos acepciones nuevas de la palabra «Hispanidad» nos podían permitir reemplazar ventajosamente el vocablo «raza» que, como escribía yo en la mima revista, me parecía «poco feliz y algo impropio»; pero no figuraban todavía en los diccionarios. Por eso, en un escrito que publiqué en Buenos Aires en 1926 bajo el título «La Hispanidad y su verbo», y obtuvo amplia difusión en los ambientes hispanistas, elevaba a la Real Academia de la Lengua esta modesta súplica: «Si tuviéramos personalidad para ello, pediríamos a la Real Academia que adoptara estas dos acepciones de la palabra 'Hispanidad' que no figuran en su Diccionario.»

En efecto: en la decimaquinta edición del Diccionario de la Academia, publicada en 1925, seguía presentando la palabra «Hispanidad» como anticuada, con el sentido gramatical de siempre, en esta forma: «Hispanidad, f., ant. Hispanismo.»

Hubo que esperar a la decimasexta edición, divulgada oficialmente en 1939, para encontrar una nueva definición oficial de esta palabra que supone un progreso en la materia, aunque no nos parece todavía suficiente clara ni completa. Dice así: «Hispanidad, f. Carácter genérico de todos los pueblos de lengua y cultura española. 2. ant. Hispanismo.» Esperamos que el progreso iniciado se completará en sucesivas ediciones del Diccionario oficial.

Impropiedad e inconvenientes de la denominación «Día de la Raza»

Absolutamente hablando, puede darse explicación satisfactoria a la denominación Día de la Raza tomando esta palabra en un sentido metafórico, equivalente a «tipo moral» cualquiera que sea la raza fisiológica a que pertenezcan los que lo comparten.

Pero como no se puede andar explicando continuamente a todo el mundo la significación impropia y translaticia del vocablo, asociamos instintivamente a la palabra su sentido fisiológico, y nos suena como cosa absurda hablar de «nuestra raza» a un conglomerado de pueblos integrados por individuos de muy diversas razas, desde las blancas de los europeos y criollos hasta las negras puras, pasando por los amarillos de Filipinas y los mestizos de todas las naciones hispánicas. En realidad, ni siquiera los habitantes de la Península Ibérica pertenecen a una sola raza. Desde los tiempos prehistóricos viven en España pueblos dolicocéfalos, braquicéfalos y mesocéfalos de las más diversas procedencias, que los historiadores no han sido capaces de fijar.

A la variedad de las razas prehistóricas se añadió luego la mezcla de fenicios, cartagineses, griegos, romanos, godos, suevos, árabes, &c., &c... que ha hecho cada vez más absurda la pretensión de catalogar racialmente a los mismos españoles peninsulares. Son, pues, inevitables las sonrisas cuando se habla de «nuestra raza» ante un auditorio de blancos, negros y amarillos y aceitunados, sobre todo si no es blanco el orador.
Por otra parte, tiene algo de matiz peyorativo para las demás razas del mundo el que nuestra supuesta «raza» no se llame «esta» o «aquella» raza determinada, sino precisamente LA RAZA por antonomasia.

No es necesario insistir más para ver las razones que me movieron a escribir que me parecía «poco feliz y algo impropio» el nombre puesto originariamente al Día de la Raza. Lo he podido comprobar experimentalmente en varias partes de América durante mi estadía de veinticinco años en ella.

Ventajas de la denominación «Fiesta de la Hispanidad»

El concepto de la «Hispanidad» no incluye ninguna nota racial que pueda señalar diferencias poco agradables entre los diversos elementos que integran a las naciones hispánicas. Es un nombre de «familia», de una gran familia de veinte naciones hermanas, que constituyen una «unidad» superior a la sangre, al color y a la raza de la misma manera que la 'Cristiandad' expresa la unidad de la familia cristiana, formada por hombres y naciones de todas las razas, y la 'Humanidad' abarca sin distinción a todos los hombres de todas las razas, como miembros de una sola familia humana. Es una denominación que a todos honra y a nadie humilla.

Todas las naciones hispánicas han heredado un patrimonio común, transmitido por antepasados comunes, aunque luego cada una de ellas haya aumentado su herencia con nuevos bienes y nuevas glorias, que constituyen el patrimonio intangible y soberano de cada una de ellas. Pero así como en las varias familias procedentes de un tronco ilustre la existencia de distintos patrimonios privados no impide el amor y culto de las glorias que abrillantan la común prosapia, así también en las naciones, sin menoscabo de las glorias privativas de cada una, cabe el amor y culto del patrimonio común, sobre todo cuando es necesaria la colaboración de todos los herederos para conservarlo y defenderlo.

La denominación «Fiesta de la Hispanidad» presenta a todos los pueblos hispánicos este aspecto agradable y simpático de nuestra gran familia de naciones y constituye una invitación para el estudio y cultivo del patrimonio común, que a todos enorgullece y a todos aprovecha.

Cómo sienten la «Hispanidad» aun aquellos que no sienten la «Raza»

El día 13 de octubre de 1935 se inauguró en Buenos Aires la estatua del Cid Campeador, levantada en el centro geográfico de la ciudad, en presencia del señor Presidente de la Nación, del señor embajador de España y de otras altas representaciones. Pronunciaron los obligados discursos oficiales dos oradores que no llevaban apellidos de origen español ni podían sentir el ideal de la Raza, pero que supieron sentir y proclamar el ideal de la Hispanidad.

El historiador argentino Dr. Ricardo Levene, al explicar la significación de la presencia del Cid en América la encontró en el concepto espiritual de la «hispanidad», que es común a todos los hispánicos, aunque no hayan heredado sangre española. «El pueblo del Cid –dijo–, como entidad ética, fue el creador de una actitud acerca de la fidelidad, acerca de la defensa del desvalido, la dignidad del caballero y el honor del hombre; no sólo el honor exterior, diré así, que nace obligadamente en las relaciones con los demás, sino el honor íntimo o profundo, que tiene por juez supremo a la conciencia individual. Del Cid en adelante, los héroes españoles e hispanoamericanos son de su noble linaje. Es que en América transvasó la desbordante vitalidad de la Edad Medía española, corriéndose impetuosamente por el tronco y las ramas la savia de la raíz histórica... La hispanidad no fue nunca la concepción de la raza única e invariable, ni en la Península ni en América, sino, por el contrario, la mezcla de razas de los pueblos diversos que golpeaban en oleadas sobre el depósito subhistórico. La hispanidad ha dejado de ser el mito del imperio geográfico... La hispanidad no es forma que cambia, ni materia que muere, sino espíritu que renace, y es valor de eternidad: mundo moral que aumenta de volumen y se extiende con las edades, sector del universo en que sus hombres se sienten unidos por el lado del idioma y de la historia, que es el pasado. Y aspiran a ser solidarios en los ideales comunes a realizar, que es el porvenir.» (El Diario Español, Buenos Aires, 14 de octubre de 1935, página 2.)

Después de este discurso, que tuve el gusto de escuchar al pie de la estatua del Cid, fue recibida ésta oficialmente, en nombre del Municipio de Buenos Aires, por el doctor Amílcar Razori, que con breves y sentidas palabras entregó «para la contemplación artística y enseñanza moral de los habitantes la figura legendaria del Cid Campeador, hijo de nuestra dilecta España, duro, recio e indómito como las llanuras de Castilla que le vieron nacer, bravío guerrero de las gestas más mentadas al través de los siglos en los campos de batalla y docto en las Cortes ciudadanas, defensor del débil, paladín de la honra, libertador de pueblos, sostén del derecho y de la justicia, paradigma y síntesis, en fin, de las nobles, de las grandes, de las profundamente humanas virtudes españolas.» (El Diario Español, página citada).

Misión ecuménica de la Hispanidad en todas las razas del mundo futuro

Este mundo nuestro que se derrumba, víctima de luchas raciales y apetitos materialistas, buscará un refugio de paz y fraternidad en las veinte naciones católicas de la Hispanidad, salvadas casi íntegramente del incendio de la guerra y relativamente inmunizadas contra las más peligrosas reacciones de la posguerra.

La Hispanidad Católica tiene que prepararse para su futura misión de abnegada nodriza y caritativa samaritana de los infelices de todas las razas que se arrojarán a sus brazos generosos. La Providencia le depara a corto plazo enormes posibilidades para extender en gran escala su acción evangelizadora a todos los pueblos del orbe, poniendo una vez más a prueba su vocación católica y su misión histórica de brazo derecho de la Cristiandad.

Por eso es necesario estrechar cada vez más los lazos de hermandad y colaboración entre los grupos más selectos de la Hispanidad Católica, prescindiendo de razas y colores mudables, para afianzar más las esencias inmutables del espíritu hispánico.

Conclusión

Creemos que estas líneas contribuirán a esclarecer más el origen del nombre, concepto y fiesta de la Hispanidad, y a justificar el empleo cada vez más universal de la denominación «Fiesta de la Hispanidad» en sustitución de la anterior, menos expresiva y simpática, de «Día de la Raza».

09/10/09

Sevilla, de Corte a checa y ¡¡ viva la Pepa !!

IU prohíbe un acto literario de Agustín de Foxá "por falangista"

ALBERTO GARCÍA REYES. SEVILLA (ABC)
Miércoles, 07-10-09


La delegada de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Sevilla, la comunista Josefa Medrano, prohibió ayer la celebración del homenaje literario al escritor madrileño Agustín de Foxá con motivo del 50 aniversario de su muerte que estaba anunciado en el Centro Cívico El Tejar del Mellizo, en Los Remedios. Tanto los organizadores del acto como los ponentes, Aquilino Duque y Antonio Rivero, se encontraron con una carta de la jefa de negociado de la zona Triana-Los Remedios, Cristina Paloma Torrego, en la puerta del Centro en la que se les anunciaba que «siguiendo las instrucciones de la delegada de Participación Ciudadana se le deniega el espacio solicitado para el acto a celebrar por su asociación el próximo día seis de octubre, de 20 a 21 horas, en el Centro Cívico Tejar del Mellizo, manifestándole que cualquier reclamación al respecto deberá hacerse a través de la Delegación de Participación Ciudadana». El permiso obtenido por la asociación Ademán, organizadora del acto, en el Ayuntamiento con fecha de 23 de septiembre no fue suficiente. El acto no se celebró en el edificio municipal, aunque los participantes decidieron llevarlo a cabo en plena calle después de llamar a la Policía para que levantara acta.

Javier Compás, uno de los responsables del acto, explicó a ABC que «esta situación se debe a que hay ciertos colectivos de ultra izquierda que han presionado al Ayuntamiento a través de internet y de las Juventudes Comunistas para que lo que ellos consideran actos de ultra derecha se denieguen. Es Torrijos quien directamente ha dicho que no se nos conceda, porque probablemente no sabe ni quién es Agustín de Foxá, que estuvo marginado por el franquismo. A él sólo le vale que estuvo afiliado a Falange porque era amigo de José Antonio Primo de Rivera. Es como si celebraran un homenaje literario a Alberti y la gente protestara porque era comunista. No hay una cosa más rancia que el estalinismo éste».

En la misma línea se expersó uno de los ponentes, el poeta sevillano Antonio Rivero: «vengo a hablar de su obra literaria, pues Foxá debe constar como que fue un gran poeta y un prosista excepcional, pero lamentablemente lo político interfiere, y no debería, con lo literario. Es un gran escritor y como tal yo lo iba a reivindicar». El otro conferenciante, el escritor Aquilino Duque, añadió que «estoy perplejo y en cierto modo honrado por ser objeto de esta distinción por parte de las autoridades. Esto es más importante que el hecho de que le den a uno la Medalla de Oro de Andalucía. Yo no he venido aquí a dar ningún mitin, sólo a hablar de su obra, pero vivimos en la época en que vivimos y tenemos la cultura que nos merecemos».

Es una muestra, más que evidente de lo mucho que estos aprendices de chequista aprecian la libertad de expresión; no nos extrañamos, les conocemos bien y sabemos de lo que son capaces, sólo hay que escucharles defender el aborto, la eutanasia, pedir la legalización de las drogas, comprender a grupos terroristas; sólo hay que visitar cementerios como el de Paracuellos o Aravaca (utilizados por ellos como fosas para enterrar inocentes a los que cobardemente fusilaban) para comprobar que su odio y su ira hacia lo que no es como ellos no tienen fin y que ni siquiera después de muertos dejan tranquilos a los mártires por ellos asesinados.
Que "la Pepa", una cacique militante del partido que más sangre tiene tras sus espaldas deniegue la autorización para celebrar un acto cultural es una villanía inadmisible que explica a qué nivel ha llegado la Dictadura que sufrimos, ... todos estos trepas instalados en el poder y mantenidos por los trabajadores son los que se quejaban del General Franco. No dista tanto esta Dictadura de la anterior, ya lo escribió el propio Foxá en su novela Madrid, de Corte a checa; ahora la delegada de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Sevilla nos lo ha vuelto a recordar con su acto de "fraternidad", "progreso" y "libertad", quedamos agradecidos, ¡¡ Viva la Pepa !!

01/10/09

"Genio y figura de España" de Ignacio B. Anzoátegui


Ficha: Ediciones Nueva Hispanidad .
Buenos Aires (Argentina), diciembre de 2.000. 84 páginas.

"Cinco personajes nos presenta este auto tan injustamente olvidado, uno de los mejores poetas de Argentina. Cinco hitos de la hispanidad, que expresan de manera egregia el -genio y figura- de España. A través de ellos, Anzoátegui intuye la quintaesencia de ser español".

"Nos parece que un hilo conductor puede enhebrar los personajes escogidos, y es lo que podríamos llamar -el espírirtu de caballería-".

"Que la lectura de este libro nos arranque del retrete y nos conduzca a los campos de batalla donde se libra el buen combate por Dios y por la Patria".

Prólogo del Padre Alfredo Saénz S.J.
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Comentario: El libro está dividido en cuatro capítulos que relatan el heroísmo, fundidos en la Reconquista, la Contrarreforma, el Imperio, ... del Cid, Don Quijote, Santa Teresa, Alfonso El Sabio y San Ignacio de Loyola. Con un estilo poético impecable y profundo el autor exalta virtudes que inspiraron una España Grande, tales como la Lealtad, la Caridad, la Tenacidad, la Prudencia, la Obediencia, ...

Pero no se recrea en ellas sino que, con ellas, su deseo es exaltar la España de la Espada y la Cruz, en un bonito canto reclama mediante sus grandes ejemplos que España reasuma se destino de santidad y reanude su destino caballeresco, en honor a la herencia recibida y conocedora de su Misión.

Nada más falangista, y por tanto, nada más actual que esta Verdad y nada más apropiado para refrescar nuestra alma y ordenar nuestra cabeza. Es un librito que se lee rápidamente, quizá en una invernal tarde de domingo, porque está escrito de forma íntima y ágil, "de corazón a corazón", conforme van saliendo las palabras de dentro de una conciencia amante de España, y de su obra magna, la Hispanidad.
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Autor: Ignacio B. Anzoátegui

Nació en La Plata el 25 de julio de 1905, y murió en la ciudad de Buenos Aires el 2 de abril de 1978. Estudió en el Colegio San José de La Plata y, luego, en el Colegio de La Salle de Buenos Aires, donde egresó como bachiller en 1920. Abogado, a los 22 años será Doctor en Jurisprudencia.

Ya desde 1926 se vinculó con los Cursos de Cultura Católica, de los que fue alumno. Sus críticas artísticas fueron publicadas en la Circular Informativa y Bibliográfica de los Cursos. Fue uno de los primeros colaboradores de “Criterio”, comenzando con las críticas cinematográficas, donde fue descripto como “uno de los pocos escritores argentinos capaces de llegar a adquirir intimidad comprensiva del séptimo arte” (“La Gaceta” de Madrid).

También publicó desde la segunda mitad de la década de 1920 en los más diversos medios, La Nación, La Nueva República, El Hogar, PBT, Caras y Caretas, Número, Baluarte, La Fronda, Crisol, Sol y Luna, Presencia, Nuestro Tiempo, Azul y Blanco, La Prensa, Clarín, Cabildo, Mikael, etc. Entre los medios del exterior pueden citarse, La Gaceta (Madrid), Il Frontezpisio (Florencia), Imperio (Roma), etc.

Fue docente secundario y profesor universitario. Fue subdirector del Instituto de Derecho Comparado Latino y Americano y auxiliar principal del Consejo Nacional de Educación entre 1930 y 1937. En 1931 fue Secretario del Ministro de Gobierno, Dr. Tomás D. Casares, de la Intervención Federal a la Provincia de Corrientes, a cargo del Dr. Atilio dell’ Oro Maini. En 1932 publicó su primer libro: “Romances y Jitanjáforas” ilustrado por Héctor Basaldúa. En 1934 recibió el Primer Premio de Prosa del Concurso Literario Municipal 1933 por su obra “Georgina Arnhem y yo”, con excelentes críticas en los principales medios. En 1938 se le otorgó el Tercer Premio de la Comisión Nacional de Cultura por sus “Tres ensayos españoles”, serie de polémicas conferencias dadas en los Amigos del Arte. En julio de 1944 fue designado Secretario de Cultura, cargo que desempeñó hasta abril de 1945, y a cuyas tareas asociará a Leopoldo Marechal y a Francisco Luis Bernárdez.

Escritor original y fecundo, descolló en todas las formas literarias que cultivó, destacándose siempre por su ingenio, unido a un manejo exquisito del idioma. Estaba casado con Josefina Padilla con quien tuvo 11 hijos. La Biografía está tomada de la web de la Editorial: